jueves, 31 de enero de 2019

Monasterio De San Pedro el Viejo - Huesca

El monasterio de San Pedro el Viejo, antes fue llamada «iglesia antigua de San Pedro el Viejo» de Huesca, es un edificio románico del siglo XII situado en el casco antiguo de la ciudad de Huesca (España). Considerado Monumento Nacional desde 1885,​ su arquitectura y escultura lo convierten en uno de los conjuntos históricos más importantes del románico aragonés.
Lo que fue su Sala Capitular cumple la función de panteón real, con los sepulcros de dos reyes de Aragón: Alfonso I el Batallador y su hermano y sucesor, Ramiro II el Monje.

Historia
Aunque restos arqueológicos hallados en el lugar revelan que allí hubo algún tipo de templo o necrópolis romana, hay que esperar hasta el final de la Alta Edad Media para encontrar el rastro histórico del edificio.
Esta iglesia es una de las más antiguas de España y de las pocas que conservaron íntegras del tiempo de los godos. En la conquista de los musulmanes se les cedió a los cristianos que quedaron en la ciudad como tributarios con la facultad de celebrar allí su culto, el lugar se conocía en su tiempo como barrio de los muzarabes.
Al conquistar la ciudad de Huesca en 1096, los cristianos del Reino de Aragón descubrieron, en el lugar que hoy ocupa el monasterio, un templo cristiano visigodo dedicado a San Pedro y que había sido utilizado durante el dominio árabe por los mozárabes de la ciudad (entonces llamada Wasqa). El templo fue apodado “el viejo” por estos cristianos recién llegados, nombre que ha perdurado hasta nuestros días. La iglesia fue permutada a la abadía y castillo de Montearagón por la Mezquita mayor de Huesca que le había prometido tres años antes Sancho Ramírez de Aragón mediante privilegio magno.
El templo fue donado a la orden de los benedictinos, los cuales quisieron renovarlo y convertirlo en un monasterio acorde a los cánones estéticos de la época, es decir, lo que se denomina actualmente estilo románico. El comienzo de su construcción se sitúa en el año 1117, durante el reinado de Alfonso I el Batallador y poco antes de la conquista de la ciudad de Zaragoza (1118).
Se puede considerar que a finales del siglo XII el edificio estaba terminado, aunque se le fueron añadiendo diversos elementos con posterioridad (pinturas, esculturas, retablos, etc.), como es habitual en este tipo de construcciones.

El edificio
El edificio tiene dos partes principales: la iglesia y el claustro.
La iglesia está formada por tres naves y sus respectivos ábsides. El retablo mayor es de madera policromada realizado por Juan de Alí (artista navarro) a principios del siglo XVII. Las capillas que circundan la iglesia muestran interesantes obras de arte de diversos periodos.
Su claustro rectangular está formado por arcos de medio punto y columnas dobles con elaborados capiteles (38 en total, 18 originales y el resto reproducciones del siglo XIX) que representan la vida de Jesús, así como otras escenas de carácter alegórico e histórico. Este claustro tiene en su lado este varias capillas en desigual estado de conservación.
Las antiguas dependencias de los monjes (situadas en la zona oeste del claustro) se dedican hoy en día a albergar diferentes piezas de gran valor artístico e histórico del monasterio (piezas de orfebrería, pequeñas estatuas, etc.).

(Wikipedia)

Monasterio De San Pedro de Vilanova - Dozón

Cuando llegamos al lugar del Mosteiro en la Parroquia de Dozón, podemos intuir claramente que el nombre proviene del edificio que se sitúa en su entrada, junto a un camino empedrado, que nos pone de relieve la monumentalidad del templo, cuyas huellas son visibles hoy en día en los muros de algunas casas del Lugar, puesto que aprovecharon la piedra del desaparecido Monasterio.
Es en el 1154 cuando Guntroda Suárez, señora feudal, decide donar los terrenos para su construcción y dotación de propiedades para su subsistencia, una práctica extendida en la Sociedad Feudal, por la que las grandes señoras una vez viudas, se retiraban a los cenobios fundados por ellas para pasar el resto de sus días. Así mismo aparece recogido en el muro del ábside, donde aparece el nombre como la fecha de fundación de este cenobio benedictino femenino. El poder que consiguió el Monasterio queda manifiesto en la prolongación de adquisición de propiedades por la Geografía Gallega, y en el mismo Ayuntamiento actual, puesto que le fue concedida la catalogación de Coto Real en el 1173, y dicha condición del Ayuntamiento estaba administrada por el Cenobio. Independiente hasta 1499, pasa a depender del compostelano San Payo de Antealtares, lugar a donde se trasladaron sus monjas, quedando como testimonio a Iglesia, puesto que el Monasterio se perdió tras su abandono con la Desamortización del Siglo XIX.
Estamos ante un ejemplo del Románico tardío del Siglos XII-X.III, que nos presenta una planta sencilla, con una sola nave que finaliza en un ábside semicircular, conservando la cubierta de madera a dos aguas.  Su fachada es sobria, y pretende marcar la verticalidad especialmente reflejada por el desnivel del terreno en el que se asienta; Aquí podemos ver los dos contrafuertes que enmarcan la puerta principal, cubierta de arquivoltas que conforman un arco levemente apuntado, dejando así entrever los inicios del naciente Gótico.
En la fachada Norte, podemos observar también una portada con un arco apuntado,  resaltada en el entorno, sobresaliendo los muros al exterior, enmarcada también por las arquivoltas presenta una cruz que adorna el tímpano, con una decoración compuesta por flores. La fachada discurre con arcos de medio punto, pequeños y que finalizan con canecillos adornados con diversas figuras. En la fachada Sur, más escondida y pequeña, podemos observar otro acceso, enmarcado como las anteriores por las arquivoltas y con el arco apuntado, presentando también la misma decoración que la anterior en su tímpano.
El ábside de la Nave, está formado por cinco tramos separados por columnas con capiteles vegetales, que presentan su respectiva ventana adornada, con arquivoltas y arcos de medio punto; la central  más decorada, mostrando aberturas con dos rosetones, mientras que las otras ventanas están tapiadas. El interior de la Nave está desnudo, presentando un presbiterio más elevado al que se accede bajo un arco apuntado, adornado también con decoración vegetal como en su exterior.
Tenemos que destacar la conservación actual del campanario románico, puesto que era frecuente que fuera derribado en las tormentas a lo largo del tiempo; del mismo modo, la colocación de este llama la atención, ya que en lugar de estar en la fachada principal, la Occidental, se encuentra en la parte norte, destacando también la profusa decoración exterior que no se encuentra en todas las construcciones de este estilo en el suelo gallego.

(Ayuntamiento de Dozón)

Monasterio de Leyre - Navarra

Ubicado al pie de la sierra de la que toma el nombre, a 50 kilómetros de Pamplona y a 16 kilómetros de Sangüesa, el monasterio de Leyre esconde magníficos tesoros como la cripta del siglo XI, la bóveda gótica o la "Porta Speciosa", un perfecto pórtico románico del siglo XII. 
Una atmósfera de paz y serenidad que invita al reposo del espíritu, a la reflexión y a la paz interior; una arquitectura austera, que cristaliza en los muros una parte importante de la historia, la cultura, el arte y el pensamiento; una sorprendente naturaleza que invita al paseo y a la meditación; sobrecogedores cantos gregorianos; y la conversación con los monjes benedictinos son algunos de los atractivos que permanecerán en tu memoria tras visitar el monasterio de San Salvador de Leyre.Uno de los conjuntos monumentales más atractivos y entrañables de Navarra. Y tumba de reyes navarros.
El bello entorno natural que acompaña al monasterio de Leyre explica que a lo largo de su historia haya sido refugio de reyes y obispos, icono de Navarra y escenario de celebraciones oficiales. Buscando la vecindad de la montaña, el monasterio se construyó en la falda de la sierra del mismo nombre, en un lugar apartado, mirador abierto hacia picos cercanos y lejanas cadenas montañosas, naturaleza embellecida por el agua de tonos verdes y azules del cercano embalse de Yesa.
Sus orígenes se remontan a la baja Edad Media, pero fue incendiado por los musulmanes en el siglo X y el rey Sancho García encargó su reconstrucción en 1020. Sus sólidos muros son testigos de mil y una historias como la de dos hermanas cristianas que fueron decapitadas por no abrazar el credo musulmán, y cuyos restos se guardan en una arqueta de marfil que se exhibe en el Museo de Navarra. O la leyenda de San Virila, el abad que quedó extasiado durante 300 años al oír cantar un pajarillo cerca del monasterio, lugar del que mana la fuente de San Virila.
Leyre no consiguió escapar a la Desamortización de Mendizábal y estuvo deshabitado entre 1836 y 1954, cuando se establecieron los monjes benedictinos de Santo Domingo de Silos, con quienes podrá conversar en su visita al monasterio.
El recorrido te descubrirá una sobrecogedora cripta del siglo XI, la parte más antigua de todo lo conservado. El angosto recinto, en el que se acumulan masas de piedra, con fustes de escasa altura y robustos capiteles consigue estremecer y es una clara muestra de la sobriedad propia del románico más arcaico. 
Su austeridad contrasta con la decoración de las portadas de la iglesia abacial, especialmente con la de la puerta Speciosa, otro de los grandes tesoros del cenobio. Data del siglo XII y está adornada con elementos de la Ruta Jacobea. Busca el demonio atrapando una desventurada alma o al ángel que anuncia el juicio final y comprobarás que es una auténtica biblia en piedra.
Otros elementos de gran interés son la portada sur del siglo XII, la portada de la iglesia abacial (XI), el paso subterráneo de la cripta y la capilla del Santísimo (1501-1536), que contiene un retablo y esculturas de Juan de Berroeta (XVII).
En el interior de la iglesia, iniciada en estilo románico, contempla la gran nave central (XI) y alza la vista para descubrir la bóveda gótica, una de las ojivas más bellas existentes en Navarra. Tras una reja de estilo gótico tardío está el panteón de los primeros Reyes de Navarra y junto a él se venera el "Cristo de Leyre", una enorme talla del siglo XVI.
En Leyre, la alabanza y diálogo con Dios se traducen en canto gregoriano. Aprovecha la ocasión y escucha a los monjes en el oficio de laúdes, a las 7,30 horas (domingos y festivos a las 8:00 h.), misa conventual, a las 9:00 h. (domingos y festivos a las 12:00 h.), vísperas, a las 19:00 h. y en las completas, a las 21:00 h.
Si quieres disfrutar con tranquilidad del lugar, aneja al edificio existe una hospedería de 33 habitaciones. Además, el monasterio cuenta en su interior con 10 habitaciones individuales. Este alojamiento está reservado a varones y las comidas se realizan con los monjes en el refectorio. 
Quizás hayas oído hablar del licor de Leyre, un digestivo de sabor dulce realizado con 35 plantas que los monjes recogen en los alrededores de la abadía. Es un original recuerdo que puedes adquirir en la tienda del monasterio junto a CDs de gregoriano, almendras garrapiñadas, trufas, queso, paté y miel.
Tras abandonar el recinto, puedes descubrir la naturaleza de los alrededores realizando dos paseos que parten desde el cenobio. El primero, de 250 metros, conduce hasta la Fuente de las Vírgenes, donde hay un merendero. El segundo, un sendero estrecho con firme irregular, dura 30 minutos y conduce a la Fuente de San Virila. Los más montañeros pueden subir a la cima del monte Escalar (1.302 m.) desde donde se obtiene una hermosa panorámica sobre el embalse de Yesa y los Pirineos.

(flickr) 

martes, 29 de enero de 2019

Monasterio De San Pedro De Montes - Montes de Valdueza

Época: Siglo VII-IX.
Lo que queda del monasterio es la iglesia, auténtica joya del arte mozárabe con fachada del siglo XVIII. Se conserva también parte del llamado «Claustro de los arcos», pequeño, con cuatro arcos de medio punto por frente sobre columnas prismáticas cuadrangulares; así como un segundo claustro o patio al Este, algo mayor y de galerías cerradas, rodeado de edificaciones con sótanos abovedados y varios pisos. Bien de Interés Cultural desde 1931.

(ABC)

Iglesia Parroquial de Fuenteovejuna

Se encuentra enclavada en el punto mas alto de la villa, reconstruida sobre las ruinas del castillo del Comendador Mayor de la Orden de Calatrava Don Fernán Gómez de Guzmán, que a su vez esta levantado sobre los restos de una iglesia probablemente dedicada a Santa María según se puede comprobar por los restos y signos externos que se aprecian como el arranque de los arcos de herradura que soportaban las campanas y que son estilo mudéjar. 
La reconstrucción de la Iglesia finaliza en 1.494, según se puede leer en las inscripciones latinas del arco toral de la misma en la nave central que da entrada al altar mayor. Este templo gótico consta de tres entradas principales, siendo la del lado sur la más artística e importante. En ella aparece un arco ojival y abocinado, delante un pórtico con cuatro arcos de medio punto peraltados con tres capiteles romanos de los siglos I-II y IV. Su planta basilical comprende tres naves separadas por arcos ojivales, con bóvedas de crucería.
De gran interés artístico son los retablos de la Capilla del Sagrario, en la cabecera de la nave del evangelio, de estilo gótico, realizado entre el s. XV y XVI y el Retablo Mayor, de estilo renacentista y datado en la segunda mitad del siglo XVI. La Iglesia toma el nombre de su titular Ntra. Sra. del Castillo porque  esta imagen, según cuenta la tradición, se encontró en una hornacina de la antigua muralla de la localidad, en las cercanías de la casa o fortaleza del Comendador Mayor de Calatrava.
Por otra parte, las capillas que se abren en los laterales de esta iglesia atesoran retablos correspondientes a los siglos XVI-XVII y XVIII, encontrándose en una de ellas una Pila Bautismal de piedra con decoraciones geométricas del siglo XV, un óleo sobre lienzo de medio punto fechado a principios del XVI, imágenes del XVI-XVII y XVIII y retablos colaterales del XVII.

(Valle del Alto Guadiato)

Monasterio de San Pelayo de Arenillas

Este pequeño monasterio premostratense tiene su origen en una fundación familiar de los Muñoz de Saldaña, del 1132. En 1168 los premonstratenses de Retuerta (Valladolid) se hicieron cargo del cenobio, convirtiéndose en un monasterio con canónigos de esta orden. Nunca tuvo mucha vitalidad, en buena parte motivado porque desde el 1159 dejó de disfrutar de la protección de los Saldaña.
El estado de decadencia se agravó con la entrada de abades comendatarios y en 1438 ya no tenía comunidad. En 1573 dejó de tener la consideración de monasterio y quedó como priorato dependiente de Retuerta y apenas mantuvo su subsistencia. Después de la exclaustración se convirtió parroquia.

(Monestirs)

martes, 22 de enero de 2019

Monasterio De San Pedro de Soandres

Pocos son los datos que se conservan sobre este monasterio, situación idéntica a la sufrida por otros monasterios situados en el ámbito geográfico de la Costa da Morte, donde escasean las noticias referentes a su pasado medieval.
Los datos conservados respecto a su origen parecen situar su fundación en el primer cuarto del siglo X. Según el historiador López Ferreiro, se conserva en los índices del archivo de San Martiño Pinario un documento sobre el monasterio de Soandres, donde vivió el obispo Don Nuño, que hace referencia a una sentencia dada en el año 922, estando en Soandres con el conde Froilán Menéndez.
Lucas Álvarez atribuye la fundación del monasterio a los padres de Conde Pelayo, que realizan una donación a esta iglesia en un documento datado en el año 990.
Desde su fundación este templo benedictino posee una notable importancia al ejercer influencia sobre gran parte de lo que hoy conocemos como Bergantiños. 
Hasta el año 1351, y durante cuatro siglos, el monasterio de Soandres estaba bajo el patronato de san Salvador. Fue entonces cuando el rey de Castilla, Pedro I, en una demostración de la protección que le profesaba al templo, decidió eximirlo de pagar los impuestos de “yantare e colleita”. Los monjes, como muestra de agradecimiento, cambiaron la dedicación del cenobio a san Pedro.
Fue a finales del siglo XV y principios del XVI cuando el monasterio comienza a perder privilegios debido a la reforma de los Reyes Católicos. El templo se convierte en esta época en un priorato dependiente del monasterio de San Martiño Pinario de Santiago de Compostela, unión confirmada por el papa Alejandro VI el 1 de octubre del año 1500.
La vida monástica finaliza el 6 de diciembre del año 1835. El monasterio pierde sus propiedades y su función se limita, desde entonces, a la de iglesia parroquial.
Hoy en día se conserva el conjunto arquitectónico que conforma la iglesia y la casa rectoral. Las reformas realizadas, especialmente durante los siglos XVII y XVIII, lo dotaron de diferentes estilos arquitectónicos. El barroco de las naves se fusiona con natural armonía con el gótico de la cabecera y con los restos románicos, en elementos del muro norte, del templo primitivo.
Los altares de las capillas absidales del lado de la Epístola y del Evangelio se encontraron durante los trabajos realizados para cambiar la pavimentación de las capillas laterales, una vez desmontados los sotobancos de los retablos. Son dos mesas de altar con cinco soportes cada una, cuatro en posición angular y uno en posición central, que sujetan la tabla de la mesa de altar. La atribución de estas mesas como altares se sustenta en que los soportes centrales que sostienen la tabla contienen unos depósitos relicarios, situados en los huecos existentes en el interior del propio soporte central. En la mesa del lado del Evangelio se encontró una caja de madera de sección circular en la que se custodiaban envueltas en un paño rojo dos lipsanotecas. Con todo, en la de la Epístola no apareció ningún relicario sino que este espacio cobijaba unas cenizas. Se cree que estos altares son obra de la segunda mitad del siglo XIV, y son unas estructuras pétreas únicas en Galicia de cronología gótica.
Por último, cabe destacar la existencia en su interior de una imagen de santa Marta en piedra policromada y de factura rústica, procedente de la antigua capilla del mismo nombre, situada en el coto de Santa Marta. También existe otra imagen de las mismas características que representa a santa Lucía.

(Xunta de Galicia)