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sábado, 28 de febrero de 2015

Monasterio de Santa María de Moreruela - Granja de Moreruela

Santa María de Moreruela fue un monasterio perteneciente a la orden cisterciense ubicado en las cercanías del municipio Granja de Moreruela, en el noroeste de la provincia de Zamora
El monasterio se halla en un lugar apartado de los núcleos de población, junto a la denominada Vía de la Plata. Se considera uno de los primeros monasterios cistercienses edificados en la península ibérica
El patronazgo inicial correspondió a los herederos de Ponce Giraldo de Cabrera (Príncipe de Zamora) y tuvo su auge económico hasta el siglo XIII. El auge se tradujo en posesión de tierras circundantes, expansión de la red monástica mediante establecimiento de prioratos. A este periodo dorado le sobrevino una serie de siglos desde el XVI al XVIII caracterizados por la racionalización y ahorro de los recursos obtenidos durante la Edad Media. La comunidad de monjes inicial que vivía en el conjunto se supone fue de doscientos, cifra que se vio enormemente rebajada en los siglos posteriores a poco más de una veintena, a lo sumo una treintena. Es posible que tuvieran una cantidad similar de criados diversos entre mozos de cuerda, pastores, vaqueros, hortelanos, cocineros, etc.
Los edificios que componen el monasterio fueron sufriendo diversas reformas desde los inicios medievales, llegando a convivir todos ellos con una hospedería reciente creada a finales del siglo XVIII.
El devenir y la exclaustración de los monjes se producen a mediados del siglo XIX debido a una serie de leyes desamortizadoras que se iniciaron durante la Guerra de Independencia Española. Estas sucesivas desamortizaciones finalizaron definitivamente con la actividad del convento en octubre de 1835. El rigor de los elementos y de los actos de rapiña causan su estado ruinoso en apenas varias décadas. El abandono convirtió el conjunto finalmente en una ruina. Las ruinas controladas que pueden observarse a comienzos del siglo XXI se erigieron en un periodo que va desde el siglo XII hasta el XVIII. Se declaró como Monumento Histórico Artístico el 3 de junio de 1931 por decreto publicado por el Gobierno provisional de la Segunda República. A pesar de ello las ventas posteriores de terrenos circundantes incluían algunos edificios del Monasterio. Acto que obligó al Ministerio de Cultura a iniciar expropiaciones forzosas en el año 1981, siendo un conjunto protegido en 1995 en propiedad de la Junta de Castilla y León. Se han realizado varias intervenciones parciales a finales del siglo XX, comienzos del XXI.
Desde la publicación de Fray Ángel Manrique a mediados del siglo XVII se ha creído que el de Moreruela era el primer monasterio cisterciense hispánico. Datándose su incorporación en 1131. Esta creencia se mantuvo en pie hasta que en 1959 en el transcurso de la Segunda Semana de Estudios Monásticos el estudioso del Císter comienza a ponerlo en duda retrasando la fundación entre 1153 y 1158, apuntando a Santa María de Fitero datado en 1140. Esta afirmación abrió un debate entre los académicos que continúa existiendo en la primera década del siglo XXI. El conjunto que puede observarse a comienzos del siglo XXI es una mezcla de estilos arquitectónicos que van desde el románico tardío, pasando por el gótico y finalizando en una arquitectura del siglo XVIII.

jueves, 26 de febrero de 2015

Monasterio de Yuste - Cuacos de Yuste

El Monasterio de Yuste es un monasterio y casa palacio en el que se alojó y murió Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico tras su abdicación. Se encuentra cerca de la población de Cuacos de Yuste, en la comarca de La Vera, al noreste de la provincia de Cáceres. El convento actual se reconstruyó sobre las ruinas del viejo monasterio que sirvió de residencia al emperador en los dos últimos años de su vida (1556–1558).
Fue declarado en 2007 como Patrimonio europeo. En la actualidad, el monasterio se encuentra habitado por los monjes de la Orden de San Pablo Primer Eremita.
El monasterio data de principios del siglo XV (1402), cuando se construye, según cédula existente, un cenobio que posteriormente daría paso al actual edificio, el cual fue erigido a iniciativa de varios vecinos de la Vera, con el objeto de continuar allí la vida contemplativa de los «ermitaños de la pobre vida», acogidos con posterioridad a la Orden de San Jerónimo.
En el año 1556 Carlos I de España (y V de Alemania) decide retirarse a algún convento para hacer en él vida monástica, eligiendo para ello el Monasterio de Yuste. Por esta razón tuvieron que realizarse numerosas obras para ampliar las escasas dependencias con las que el Monasterio contaba en ese momento y que eran insuficientes para albergar al emperador y a las 60 o 70 personas con las que contaba su séquito personal.
La Casa-Palacio constaba de dos plantas con cuatro estancias cada una, alrededor de un patio interior. Las habitaciones del emperador estaban ubicadas junto al coro de la iglesia, de modo que le permitían asistir a los oficios religiosos desde su propio dormitorio, sentado en su litera, donde permanecía postrado debido a la grave afección de gota que le aquejaba. Durante la estancia del emperador en Yuste, numerosos personajes de la Corte pasaron por allí para visitarle, entre ellos su propio hijo, el monarca Felipe II.
El 21 de septiembre de 1558, moría Carlos V en la que fue su última morada. Fue enterrado en la iglesia para, con posterioridad, ser trasladados sus restos al panteón real del Monasterio de El Escorial (Madrid), por expreso deseo de su hijo Felipe II.
En la Guerra de la Independencia, las dependencias del convento fueron incendiadas y quedaron prácticamente destruidas. Los Jerónimos fueron expulsados de Yuste y posteriormente, con la desamortización de Mendizábal, el Monasterio fue puesto en pública subasta, iniciándose una época de abandono y deterioro del edificio.
En 1949, la Dirección General de Bellas Artes inició la reconstrucción del monasterio, procurando respetar al máximo el diseño y los proyectos originales.
El conjunto arquitectónico se compone de dos partes claramente diferenciadas: por un lado, el convento y, por otro, la residencia del emperador. El convento, a su vez, lo forman la iglesia, ubicada en el centro y dos claustros, uno gótico y el llamado claustro nuevo. La iglesia y el claustro gótico pertenecen al siglo XV, mientras que las demás construcciones son del siglo XVI.
La planta de la iglesia es de una sola nave y de cabecera poligonal. El templo se comunica con el claustro gótico, el cual se dispone sobre planta rectangular, con un alzado de dos plantas, cubriéndose las galerías del claustro con techumbre plana de madera. La organización del claustro nuevo, de estilo renacentista, es similar al gótico.
Por lo que respecta a la vivienda de Carlos I, se trata de una edificación sencilla, en la que predomina el ladrillo, la mampostería y la sillería como materiales más utilizados, sin apenas elementos decorativos.La planta principal de la que fuera residencia del emperador es sencilla, estructurándose en un pasillo central con dos estancias a cada lado. En el ala de la izquierda se encuentran la antecámara y la alcoba de Carlos V, estancia que se comunica con la iglesia. A la derecha se sitúan dos estancias más, con sendos miradores que dan a la huerta que completa el conjunto. Una de dichas habitaciones fue comedor y sala de audiencias.
Entre el escaso mobiliario de la residencia regia, destaca la silla construida especialmente para el monarca, que sufría de gota. También cabe mencionarse el reloj de bronce y plata, realizado por Jeremías Metzger y que está datado en 1562.

(Wikipedia)

Ermita de San Esteban - Viguera

A unos veinte kilómetros al sur de Logroño, la población de Viguera se sitúa en plena comarca riojana de Tierra de Cameros, dentro del escarpado valle que a su paso por ella traza el río Iregua.
Muy cerca de la carretera principal del valle, a un par de kilómetros del casco urbano de Viguera y acomodada al abrigo de un espectacular y sobresaliente farallón rocoso se ubica la ermita de San Esteban, siendo accesible a través de un empinado sendero balizado de unos 500 metros que parte de la llamada Venta la Paula, justo entre el caserío de Castañares de las Cuevas y el túnel de Islallana.
Además de por su indiscutible valor histórico, artístico y arqueológico; la ermita de San Esteban de Viguera de una de las construcciones de mayor encanto y misterio del altomedievo riojano tanto por la sorpresa que suponen sus personalísimas pinturas murales ocultas en tan humilde edificación, como, sobre todo, por lo espectacular de su emplazamiento.
Breve aproximación histórica
Sobre la actual ermita de San Esteban no se ha conservado documento fehaciente alguno, existiendo quien la relaciona con una donación del monarca Sancho II Abarca al monasterio de San Millán en el año 992 ("Belasio abba Sancti Stephani confirmans").
Por sus características y las de su entorno, totalmente propicio para la existencia de establecimientos eremíticos desde fecha muy temprana, hay quien se atreve a señalar el origen del enclave durante los siglos de la monarquía visigoda, siendo abandonado durante la dominación árabe y revitalizado tras su reconquista en el siglo X.
Así pues, los orígenes de la construcción actual se remontarían al siglo X, siendo sometida ya en la duodécima centuria a una profunda reforma centrada en las cubiertas y la cabecera.
La humilde construcción permaneció intacta y en el más absoluto olvido durante siglos, hasta que en la década de los cincuenta del siglo XX y cuando la ruina era un hecho, fue redescubierto su valor y sometida a obras de restauración.
Mucho más recientemente han sido acometidas nuevas intervenciones con el fin de adecentar el entorno y consolidar lo que queda de sus valiosísimas pinturas murales.

(Arteguias)

miércoles, 25 de febrero de 2015

Tipos de edificios religiosos

Catedral de Santiago de Compostela
En primer lugar hay que aclarar que todo templo cristiano está considerado iglesia.
Capillas -  Son pequeños templos que no son el principal de la zona. En su origen las capillas podrían ser pequeños edificios privados y particulares que se erigían para culto personal.
Ermitas - Se trata, en general, de pequeños puntos de oración ligados a un eremita. En su día un ermitaño dedicaba día y noche al rezo para encontrar la paz interior. Estos lugares podían ser desde pequeños templos hasta cuevas.
Iglesias y Basílicas - Una iglesia puede ser pasar a ser basílica de dos maneras. La primera de ellas y más común es que gane ese escaño en importancia por prerrogativa del Papa. Es éste quien obsequia con esa distinción al templo ya sea por importancia histórica o por algún aspecto de relieve. La segunda opción es por “concesión inmemorial”, es decir, por la importancia que ella misma haya obtenido a lo largo del tiempo.
Santuarios - Los santuarios son otro tipo de iglesia al que generalmente han acudido en peregrinación vecinos de la zona o peregrinos de otros rincones con el objetivo de realizar promesas a algún santo o virgen.
Catedrales - Se trata de la iglesia más importante de todas. Únicamente puede haber una por cada Diócesis y es la sede del Obispado.
Colegiatas - La colegiata o iglesia colegial es el templo católico, que sin ser catedral, posee un cabildo. La dignidad rectora recibe el nombre de deán, aunque ocasionalmente también sea llamado abad o prior.
Fueron suprimidas en la práctica totalidad por el Concordato de 1851.
Monasterios - Un monasterio es un edificio donde habita uno o varios monjes. Originalmente un monasterio era la célula de un anacoreta. Los monasterios cristianos son también llamados abadías, (regidas por un abad) o prioratos, (regidos por prior).