viernes, 22 de abril de 2016

Iglesia de Nuestra Señora de Montesclaros

El Santuario erigido en honor a Nuestra Señora de Montesclaros tiene un origen poco documentado que ha permitido la aparición de una curiosa leyenda.
Debemos remontarnos al año 1195, a finales del siglo XII, cuando tras la batalla de Alarcos, un fugitivo cristiano ocultó la imagen de la Virgen en una cueva de Cantabria.
Nadie se volvió a acordar de la imagen hasta que ya en el Siglo XIII, un pastor fué sorprendido por el hecho de que uno de sus toros se dirigía a la cueva y se postraba a la entrada de la misma.
El pastor desenterró la imagen y la llevó a la iglesia de Los Carabeos pero no estuvo mucho tiempo en su nueva ubicación ya que la Virgen desapareció y fué encontrada de nuevo en la cueva. Estos misteriosos viajes se repitieron una y otra vez hasta que, finalmente, el rey ordenó la construcción de un santuario cercano a la cueva por la que mostraba tanto cariño la patrona. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario