jueves, 15 de septiembre de 2016

Monasterio de Nostra Senyora dels Àngels d'Avinganyá

Cuando este territorio fue recuperado a los sarracenos (1149), el lugar de Vinganya, o Avinganya se convirtió propiedad de Pere de Bellvís. Este personaje cayó preso por los árabes y fue liberado gracias a la intervención de los trinitarios. En 1201 Pere de Bellvís, agradecido, hizo donación a los trinitarios representados por Joan de Mata de una torre islámica y su término, que se encontraba en el lugar de Avinganya, con el fin de que se estableciera un convento. En 1202 se obispo de Lleida consagró la iglesia conventual del que fue el primer establecimiento trinitario de la península.
La casa entró en crisis rápidamente y fue cedida a Constança de Montcada que hacia el 1250 estableció una comunidad trinitaria femenina, al tiempo que convertía el lugar en panteón de la familia Montcada y quedando bajo la protección de este linaje. La comunidad femenina también entró en decadencia y en 1529 volvió a ser un convento masculino, momento en que se llevaron a cabo importantes obras de mejora en el conjunto conventual.
Durante la Guerra de la Independencia el lugar fue saqueado y posteriormente se recuperó por un corto espacio de tiempo, ya que en 1835, con la desamortización pasó a manos particulares. El edificio quedó abandonado y fue víctima del expolio y destrozos. A finales del siglo XX comenzó su recuperación y restauración.

(Monestirs)

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