Selección por provincias

LISTADO POR PROVINCIAS
A CORUÑA
ALAVA
ALBACETE
ALICANTE
ALMERIA
ASTURIAS
AVILA
BADAJOZ
BALEARES
BARCELONA
BURGOS
CACERES
CADIZ
CANTABRIA
CASTELLON
CEUTA
CIUDAD REAL
CORDOBA
CUENCA
GERONA
GRANADA
GUALAJARA
GUIPUZCOA
HUELVA
HUESCA
JAEN
LA RIOJA
LAS PALMAS
LEON
LERIDA
LUGO
MADRID
MALAGA
MELILLA
MURCIA
NAVARRA
ORENSE
PALENCIA
PONTEVEDRA
SALAMANCA
SEGOVIA
SEVILLA
SORIA
TARRAGONA
TENERIFE
TERUEL
TOLEDO
VALENCIA
VALLADOLID
VIZCAYA
ZAMORA
ZARAGOZA



miércoles, 30 de noviembre de 2016

Monasterio de San Lorenzo de Carboeiro - Pontevedra

El monasterio de San Lorenzo de Carboeiro es un antiguo monasterio benedictino actualmente abandonado y en restauración situado a orillas del río Deza, en la parroquia de Santa María de Carboeiro, perteneciente a Silleda, provincia de Pontevedra, España. La iglesia es una de las obras arquitectónicas de estilo románico más destacadas de Galicia.
El cenobio fue fundado en el siglo X y vivió su mayor esplendor entre los siglos XI y XIII, para después perder gran parte de su influencia y su estatus abacial y quedar abandonado tras la desamortización de Mendizábal, en 1835. Durante la segunda mitad del siglo XX se han llevado a cabo diversos trabajos de restauración que han logrado conservar la arquitectura del templo y algunas de las dependencias monacales.

Historia
Según los documentos históricos, existía en el lugar una ermita propiedad de un tal «Egica», que fue comprada por los condes Gonzalo Betótez y su esposa la condesa Teresa Ériz, hija del conde de Lugo Ero Fernández, en el año 939, según la escritura de fundación del monasterio, actualmente perdida pero que conoció el padre Yepes, historiador del monasterio de San Martín Pinario.
Los condes financiaron la construcción de un cenobio, según las reglas de la época, del que fue primer abad un tal Félix y consagrado por el obispo de Lugo Ero y por el de Mondoñedo san Rosendo. La iglesia fue provista desde el comienzo con importantes reliquias, que propiciaron la llegada de peregrinos, de san Lorenzo, titular del monasterio, san Hipólito, san Pelayo, san Vicente, san Juan Bautista, san Juan evangelista, santo Tomás, san Pedro y san Martín de Porres, así como una espina de la corona de Cristo en la cruz.
Fallecido el conde, su viuda Teresa rogó al rey Ramiro I de Asturias que tomase Carboeiro bajo su protección, hecho que proveyó al monasterio de especiales privilegios de la Corona y la colocó bajo la jurisdicción directa de León durante su época de mayor prosperidad, desde el siglo X al XII, constituyéndose en abadía. Los herederos del condado, especialmente, Aragonta, hija de los fundadores y esposa del rey Ordoño II de León, siguieron defendiendo los derechos territoriales del monasterio sobre las tierras del Salnés.
En años posteriores se relajaron las costumbres del monasterio y, finalmente, el rey Bermudo II dispersó a la comunidad y llevó al lugar a dos presbíteros, Estrarico y Trasuario, para llevar allí una vida retirada según el estilo de san Benito de Nursia y la reforma de Benito de Aniano.1 Desde ese momento el cenobio fue uno de los más influyentes de Galicia, con dominios sobre varias poblaciones e importantes abades, entre los que destaca san Fragildo. En 1209, el abad Fernando inauguró la iglesia, en estilo románico de transición al gótico.
Desde el año 1267 se tienen pocas noticias sobre Carboeiro y hacia 1500, tras la reforma de las órdenes religiosas auspiciada por los Reyes Católicos y promulgada por los papas Inocencio VIII y Alejandro VI, San Lorenzo de Carboeiro pasó ser un priorato dependiente de la abadía San Martín Pinario, en Santiago de Compostela, junto al antiguo priorato de San Isidro de Montes, reedificado en 1155. Carboeiro se convierte en una granja habitada por dos monjes dedicados al control de la hacienda, el cobro de las rentas y la vida espiritual de los habitantes del entorno.
Tras la desamortización de Mendizábal, el monasterio pasó a ser propiedad particular, tiempo en el que se perdió la techumbre y sufrió diversos expolios, que provocaron su estado ruinoso en el siglo XX. Desde 1974 se han realizado diversos trabajos de restauración, que han permitido que sea visitable desde 2006 y que se realicen diversos talleres educativos.

(Wikipedia)

martes, 29 de noviembre de 2016

Santuario de San Roque - Beade (Orense)

En las afueras de Beade y muy próximo a Ribadavia, inmerso entre las suaves ondulaciones que cubre el rico viñedo de esta comarca, se halla situado el santuario de San Roque cuyo conjunto se recoge aquí como muestra representativa de estos focos de devoción popular, frecuentes en la tierra galaica, en la cornisa cantábrica y aún en toda la península.
El origen de este bello conjunto está relacionado con una iglesia o ermita románica de la cual aún se conservan restos en la cabecera de la actual unidos al cementerio. Su organización presenta dos focos principales: la iglesia y el calvario con sus respectivos espacios de expansión unidos por el Vía Crucis, un eje de 130x 15 m. al que se han añadido elementos y funciones muy distintas.
El foco de la iglesia comprende, además de la fábrica religiosa, una buena casa cural y el cementerio dispuesto a espaldas de la escena principal. Hacia ésta se dirige el frente del santuario, un ejemplar barroco con su atrio curvilíneo y su alta torre de reminiscencias compostelanas, También la zona del Calvario es obra realizada según las pautas del barroco gallego; su espacio se ordena con plataformas de distintos niveles: el principal, reservado a los fieles, es una amplia terraza de potentes piezas graníticas a la que se abre una modesta y popular ermita. Esta, y los muros perimetrales del lado opuesto, delimitan el desarrollo de los niveles superiores destinados al oficiante, al altar y al calvario cuyas tres cruces se recortan sobre un fondo de cielo, viñas y pinos. Su muro de poniente tiene la coronación rota en algunos puntos y la parte más avanzada de su escalonado parece que estuvo cubierta, como se deduce de la forma de hastial del muro de fondo v un pilar aislado sin otra función aparente.
La vía crucis tiene en el tramo de la iglesia un cierto aire de paseo urbano o de alameda exterior a una villa: ello le viene dado por las hileras de plátanos y el quiosco de la música que resultan unos elementos discordantes en la rusticidad del medio. Al contrario, el amplio espacio del Calvario deja clara su función como ámbito de concurridos oficios religiosos al aire libre.
Por agosto, cuando el húmedo calor del verano se refugia en este rincón del Ribero de Avia, el conjunto se puebla de tenderetes entoldados y atruena la música de los altavoces; la multitud, sudorosa y congestionada, baila, riega con el vino de la tierra el pulpo, la empanada de lamprea o quien sabe qué otro delicioso manjar, va de puesto en puesto o deambula contándose sus cosas mientras alguna pareja se refugia bajo los altos emparrados de alrededor.
Cuando todo está vacío de gentes y ruidos, de vez en vez, una aldeana vieja bisbisea oraciones de crucero a crucero o pasa la comitiva de un último viaje al cementerio acompasada al blando y lento caer del calabobos; los amplios y negros paraguas aldeanos dan la imagen de una lenta oruga que se desliza por el dramático paisaje de sarmientos retorcidos. Esta dualidad de lo lúdico y lo fúnebre, propia del sentir galaico, encuentra aquí un marco y significación claras y adecuadas.

(La plaza en la ciudad)

Convento de San Francisco - Castrojeriz (Burgos)

Inicialmente el convento de San Francisco estaba situado en un lugar apartado de la población, a levante, en el mismo lugar donde ahora está situado el convento de Santa Clara. 
El primer convento se habría fundado en 1315 y diez años después los frailes se trasladaron más cerca de la ciudad, junto a la muralla y del Camino de Santiago, que pasa por aquí. 
Una vez que los franciscanos lo dejaron, el lugar fue ocupado por el cementerio, hasta el 1889. Ahora está en ruinas.

(Monestirs)

sábado, 19 de noviembre de 2016

Monasterio de San Julián de Moraime - Muxía

Este conjunto monumental, situado en el municipio de Muxía, es una de las muestras más interesantes de la arquitectura románica de Galicia.
Formado por la iglesia, la casa rectoral y el camposanto, la historia del lugar se remonta al siglo XI. Hasta el año 1489, este centro benedictino dependía de la orden de San Martín Pinario de Santiago: la prueba del vínculo todavía es visible en el escudo con el árbol y las dos conchas que tiene la fachada principal de la iglesia. El templo está repleto de curiosos detalles arquitectónicos. Por ejemplo, su original atrio cubierto con escalinata hasta la puerta, la cual aparece flanqueada a cada lado por tres pares de estatuas-columnas que sostienen las arquivoltas decoradas. En la puerta lateral sur destaca la belleza de los capiteles y las escenas del tímpano en su parte exterior e interior. Dentro de la iglesia aún se pueden apreciar los restos de las pinturas que cubrían todo el lateral.

Convento Franciscano (Tamajon)

En junio de 1592 el Arzobispo de Toledo otorgó licencia y comenzó la construcción con piedras de la  cantera  de Tamajón.
Llegaron 24 frailes que vivieron en casas hasta principios del siglo XVII, cuando ocuparon el cenobio. Cien años después, las humedades aconsejaron construir una nueva iglesia  que fue financiada por Juan del Olmo. El traslado del Santísimo se celebró con gran boato en Septiembre de 1742 y acudieron el Duque del Infantado y otros nobles de la corte.
Tras la Guerra de la Independencia (1812) y  la destrucción del convento de Cogolludo, Tamajón quedó como cabeza rectora de la comarca.  El último documento que se conserva es de 1827, firmado por el abad  que da conformidad a una manda por 25 misas que dejo encargadas un vecino.  Fue abandonado en 1835, tras la Desamortización de Mendizábal.
Después ha sido utilizado como corral de ovejas, almacén, trastero,..; hoy esta en ruinas.

(Fotógrafos del olvido)